EL IMPACTO DE MARIA Y LOS BIENES RAICES

rcarrasquillo
Creado por: rcarrasquillo
Día: 11/02/2017
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Tras el paso del huracán María la industria de los bienes raíces, igual que otros sectores, tendrá la oportunidad y la obligación de reenfocarse. Esto quiere decir  que como parte de la recuperación del país, la necesidad de vivienda será eje central de un nuevo desarrollo. Como y cuando ese desarrollo podría surgir, al momento será muy prematuro señalarlo pero debe ser a la brevedad posible. Así evitaremos un éxodo masivo de personas lo que causará el agravamiento de la crisis humanitaria por falta de un techo seguro. Pero lo que si podremos hacer ahora es preparar la industria para de alguna manera poder asistir a nuevos vendedores y nuevos compradores en un proceso de recuperación donde estos puedan estar debidamente orientados.

Mirado el escenario desde una óptica objetiva habría que concluir que dentro del proceso de recuperación el campo hipotecario y de corretaje de vivienda necesita ser incentivados. De esta manera se tendrían los elementos necesarios para poder ofrecerles herramientas a personas que necesiten comprar, alquilar o reparar su vivienda, luego de los huracanes Irma y María.

De igual forma habría que estimular la construcción de vivienda asequible que venga a suplir la demanda de aquellos compradores que ahora necesiten un techo seguro para sus familias. Sobre ese particular nuestra oficina trabaja con el proceso de desarrollar un proyecto vivienda asequible en el Municipio de Guayama de 33 unidades el cual debe comenzar su construcción a principio del 2018. Ese tipo de iniciativa es de rigor en este momento. Así evitamos y le cerramos la puerta al desarrollo de la vivienda informal que

hoy entre escombro y desolación nos trae el dolor por el cual pasan y viven muchas familias puertorriqueñas.

Hoy más que nunca hay que estimular que nuestras familias de clase media y media baja a tener un techo digno; donde la “casa segura” deje de ser una consigna para convertir  la misma en una realidad puertorriqueña. La Asamblea Legislativa debería auscultar alternativa para ese propósito. Sobre el particular nuestros líderes legislativos tienen el reto de ver como se descarta la construcción de la vivienda informal en Puerto Rico.

La respuesta a ese escenario prospectivamente debería ser desincentivar la construcción clandestina penalizando la misma; mientras que por otro lado se incentiva la construcción de vivienda asequible bajo los códigos de la ingeniería moderna del siglo 21. Ese balance hoy resulta ser de rigor. El estado tiene y ha tenido siempre las herramientas para actuar. Por permanecer sin hacer nada, como ha sucedido en los últimos 40 años, es que hoy el país paga las consecuencias. Esa debe ser la gran lección luego de los huracanes Irma y María, cruzarnos de brazo o ponerle un parcho al dilema de la construcción ilegal en Puerto Rico no debería ser opción luego del pasado 20 de septiembre.

Crear incentivos para el desarrollo y repoblación de los cascos urbanos también es un proyecto alternativo que a corto y mediano plazo le rendirá dividendos al país. Esto porque los cascos urbanos son áreas de fácil localización además de que en términos práctico se prestan para el desarrollo de viviendas asequibles.

De igual forma será indispensable que los agentes de bienes raíces estén presto a dar asesoramiento adecuado a sus clientes vendedores y compradores; así como aquellos damnificados que necesiten orientación sobre alternativas y ayudas para alojarse en un techo seguro.

Habrá situaciones donde debido a los eventos atmosféricos un comprador haya visto afectado algunos aspectos de su pre-cualificación para obtener un financiamiento. Es nuestra función como agentes de bienes raíces identificar esos aspectos que podrían limitar o imposibilitar  obtener un préstamo hipotecario para asistir a los compradores entorno a como se podría superar esos elementos limitantes. De esta manera podríamos ayudar a viabilizar futuras transacciones y por ende algunos negocios que bien necesita nuestra economía. La industria y el momento no esperan menos de sus agentes de bienes raíces, lo que sería nuestro aporte a la recuperación del país que todos anhelamos.

 

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